Los remaches de rotura son elementos de fijación utilizados para unir dos o más materiales, a menudo chapas finas, de forma rápida y permanente. Constan de dos partes: el cuerpo del remache y el clavo.
La aplicación de los remaches de vástago roto es sencilla: se inserta el remache en el orificio taladrado en los materiales que se van a unir y se utiliza una remachadora para tirar del clavo. La tracción provoca la deformación del cuerpo del remache, creando una cabeza de bloqueo en la parte posterior y asegurando una unión** firme.
Existen diferentes tipos de remaches de vástago roto, adecuados para distintas aplicaciones y materiales.
Elegir los ééremaches de vástago roto** adecuados es esencial para garantizar una fijación segura y eficaz. Es importante tener en cuenta el tipo de aplicación, el material y el tamaño de los orificios donde se insertarán los remaches.