Los tornillos trilobulares autoformantes son innovadores elementos de fijación diseñados para crear sus propias roscas durante el atornillado, reduciendo así la necesidad de taladros previos o roscas preexistentes. Gracias a su forma trilobular especial, estos tornillos ofrecen un par de apriete menor y una mayor resistencia a la tracción y a las vibraciones, garantizando una fijación segura y estable a lo largo del tiempo.
Los principales campos de aplicación de los tornillos autoformantes trilobulares son la industria del automóvil, la electrónica y la electromecánica, donde la precisión y la robustez de la fijación son cruciales. En particular, se utilizan en el montaje de componentes de plástico y metal, como soportes de paneles, carcasas de dispositivos eléctricos y piezas de motores y transmisiones. Su capacidad para crear una rosca autorroscante los hace ideales para plásticos y aleaciones ligeras, minimizando el riesgo de rotura o deformación.
Estos tornillos también son especialmente populares en los sectores de las telecomunicaciones y los equipos médicos, donde es esencial una fijación fiable. Además, ofrecen ventajas significativas en términos de reducción del tiempo de montaje, ya que eliminan la necesidad de operaciones adicionales como el preroscado, optimizando así la eficiencia de la producción.